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Hormonas digestivas: las señales ocultas que guían tu apetito y tu energía

Cuando pensamos en digestión, solemos imaginar al estómago trabajando como una licuadora. Pero en realidad, detrás de cada comida existe un complejo sistema de hormonas que regulan qué tanto hambre sentimos, cómo procesamos los nutrientes y cuándo nos sentimos satisfechos.

La digestión humana no depende solo de jugos gástricos y enzimas, sino también de un complejo sistema hormonal que regula cada fase. Diversas hormonas digestivas actúan como mensajeros químicos, coordinando el apetito, la secreción de jugos digestivos, el movimiento del tracto gastrointestinal y la sensación de saciedad. Por ejemplo, cuando tenemos el estómago vacío, ciertas hormonas nos provocan hambre, y tras comer, otras envían señales de “ya estoy lleno” al cerebro. Estos mensajes hormonales aseguran que nuestro organismo procese adecuadamente los alimentos y mantenga un equilibrio energético saludable. Conocer estas hormonas nos ayuda a entender mejor a nuestro cuerpo y a tomar decisiones más inteligentes en el día a día.



El hambre de energía

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El descenso de los niveles de energía (ATP) es el factor principal para poner en marcha los mecanismos que expresamos como hambre. 1) Inicialmente se produce una reducción del metabolismo y gasto energético para ahorrar energía en forma de grasa (lo que contribuye a mantener o aumentar el peso corporal); 2) se induce la sensación de hambre enfocando la atención de l individuo en la comida, y 3) se activa conductas para obtener alimentos. A medid que las resevas se van recuperando 1) se acelera el metabolismo promoviendo el gasto de energía, utilizando reservas de carbohidratos del hígado y músculos, así como lípidos de la grasa corporal, 2) suprimir la sensación de hambre, en vez de ello se establece una sensación de saciedad, y 3) se suprimen las conductas de obtención e ingesta de alimentos. Cuando la cantidad de energía que ingresamos es inferior a la que se gasta (balance negativo), no se forma grasa y se pueden perder tejidos al utilizarlos para generar energía; lo que puede llevar a perder peso corporal. Por el contrario, cuando se ingresa más energía de la que se gasta (balance positivo), se ahorra energía como grasa, se conservan tejidos y aumenta el peso. Este ciclo es modulado por señales químicas centrales producidas en neuronas

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(neurotransmisores), señales periféricas provenientes del cuerpo (hormonas, péptidos reguladores, nutrientes y metabolitos), y del ambiente externo aportadas por el nervio vago y la circulación sanguínea.



Las hormonas que participan en tu digestión

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  • Gastrina 👉 Se libera en el estómago y activa la producción de ácido para digerir las proteínas. Es como una “alarma” que pone en marcha la digestión.

  • Secretina 👉 Protege al intestino del ácido excesivo, estimulando al páncreas y al hígado a liberar bicarbonato y bilis.

  • Colecistoquinina (CCK) 👉 Responde a grasas y proteínas. Hace que la vesícula libere bilis, activa enzimas digestivas y envía al cerebro la señal de saciedad.

  • Grelina 👉 La famosa “hormona del hambre”. Aumenta antes de comer y baja después.

  • Motilina 👉 Trabaja entre comidas, generando contracciones que “limpian” el intestino. Es la responsable de esos ruidos abdominales cuando tenemos hambre.

  • Péptido YY (PYY) 👉 Se libera en el intestino y genera sensación de saciedad duradera, sobre todo cuando la dieta es rica en proteínas y fibra.

  • Insulina y Glucagón 👉 Juegan en equipo para mantener el azúcar en sangre estable: la insulina guarda energía después de comer, el glucagón la libera entre comidas.

  • Leptina 👉 La hormona de la saciedad a largo plazo: informa al cerebro cuánta energía tenemos en reserva.


Cómo los hábitos actuales afectan a estas hormonas

El estilo de alimentación típico de la vida moderna –caracterizado a menudo por un exceso de azúcares refinados, alto consumo de grasas saturadas, abundancia de alimentos ultraprocesados y patrones alimentarios irregulares o desequilibrados– puede alterar significativamente el funcionamiento armónico de las hormonas digestivas descritas. Veamos cómo estos hábitos actuales influyen en nuestro sistema hormonal digestivo:

  • Azúcares y ultraprocesados generan picos de insulina, bajones de energía y aumentan la grelina (hambre poco tiempo después).

  • Exceso de grasas saturadas y comidas rápidas reducen la sensibilidad a la leptina: el cerebro “no escucha” la señal de saciedad.

  • Saltarse comidas o comer a deshoras desregula grelina e insulina, favoreciendo los atracones.

  • Dormir poco y vivir con estrés eleva el cortisol, que a su vez aumenta el apetito y el almacenamiento de grasa abdominal.


Cómo ayudar a tus hormonas en la vida diaria

  • Incluí proteínas de calidad en cada comida: ayudan a liberar CCK y PYY, prolongando la saciedad.

  • Sumá fibra (frutas, verduras, legumbres, suplementos si es necesario): mejora el tránsito intestinal y estimula PYY y GLP-1.

  • Evitá ultraprocesados: confunden a las hormonas del hambre y saciedad, empujándote a comer de más.

  • Comé con horarios regulares: eso mantiene un buen ritmo de grelina e insulina.

  • Dormí bien: la falta de sueño baja la leptina y sube la grelina.

  • Suplementación inteligente: productos como los batidos ricos en proteína y fibra, los multivitamínicos o la fibra activa de Herbalife, ayudan a equilibrar estas señales hormonales y a sostener mejores hábitos.


En resumen

Tus hormonas digestivas son como un GPS interno que te guía entre el hambre, la saciedad y el uso de la energía. Pero si la alimentación es caótica, esas señales se distorsionan.

La buena noticia es que podés recalibrarlas con elecciones simples: más proteína, más fibra, menos ultraprocesados y, si lo necesitás, apoyo con suplementación adecuada.

De esa manera, tu cuerpo vuelve a sentirse en equilibrio: comés lo justo, tenés energía estable y tu digestión funciona mucho mejor.

👉 Tip final: escuchá a tu cuerpo, pero ayudalo a “afinar sus señales” con buenos hábitos. ¡Tus hormonas digestivas van a trabajar a tu favor y vas a sentir la diferencia en tu día a día!

 
 
 

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